DIY: adicta al café

Ahhhh… El café. Tengo épocas en las que tomo más infusiones, sobre todo cuando my love prepara una tetera en invierno y la dejo sobre la estufa. Tacita a tacita, sorbo a sorbo, paso la tarde con la infusión calentita.

Pero cada cierto tiempo, no se si por hábito o por pura adicción, vuelvo al café. Confieso que me encanta cómo huele. Soy de esas personas que cuando compra café, hace una pausa para olerlo. Adoro el súper tazón de café de por la mañana y es una completa necesidad. Me gusta con un poco de leche de soja y sin azúcar. Me gusta caliente y me gusta frío. Me gustan carajillo, capuchino y bombón. Incluso me gusta sólo. Me gusta el tacto de los granos de café y el sonido que hacen… Los sacos dónde se transporta y las cafeteras de toda la vida.

Para marzo traigo un Combo de DIY bien cargado de cafeína. La primavera ya está aquí ¡y hay que ir saliendo del periodo de hibernación!

8 coffee DIY seen at 'I am a mess'

1. Jabón con café. Esto ya es lo más, después del café del desayuno ¡te enjabonas con café en la ducha! Ideal para un lunes por la mañana. Este tutorial es de «A Beautiful Mess»

2. Ni frappuccino ni fripichini. Todas a aprender a hacer un buen carajillo! ¡Éxito asegurado! en «A fuego lento» nos enseña cómo

3. Esta idea me encanta: ¡hacer un cuadro con un saco de café! Lo explican paso a paso en «The Seasoned Homemaker»

4. Pinta tu propia taza cafetera ¡o regálasela a quien tú quieras! de «My Crafty Spot».

5. Maxi Cojines con sacos de café reciclados, estos son de la menda, por si te los perdiste. Son súper fáciles y molan mil.

6. Ten todas tus tazas bien accesibles con este cuelga tazas de palet de «One little bird»

7. Además podemos llevar nuestro grano de café con nosotras todo el día con ¡un collar cafetil! Nos dicen cómo hacerlo en «Attack of the hungry monster»

8. La opción ganchillera para este combo, es un cubre tazas. ¡Así no te quemas las manos! Este es de «All about ami» y es de lo más sencillito y resultón.

¿Y tu? ¿Eres de café o de té? ¿O de otra cosa? ¿puedes sobrevivir sin tu café de por la mañana?

DIY Upcycling: De saco de café a maxi cojín puf

Hace unos días proclamaba mi amor por la tela de saco. Particularmente por los sacos de café reciclados, me chiflan.

DIY Upcycling Cushion DIY by "I am a Mess"

Por fin descubrí varias tiendas que vendían sacos de café, fui a por uno y volví con cuatro. Doy fe de que son usados, la casa se empezó a llenar de pequeños granos de café sin tostar, que los sacos iban soltando sin mi permiso. También compré un metro de soga – por darle algo más de gracia al asunto – y relleno para el resto de mi vida… Descubrí en el trastero-mazmorra un cojín de 70×70 que le va perfecto, así que casi ni lo usé.

De un saco saqué dos cojines, uno cuadrado gigante para sentarnos en el suelo y otro alargado.

materiales-puf-saco

Materiales:
– Saco de café, chulo, chulo
– Tela cruda para el relleno
– Relleno
– Soga (50 cm para cada uno)
– Aguja lanera o de tapicería
– Bramante (al final no me hizo falta ¡puede que a ti tampoco!)
– Tijera (mejor si es para tela)
– Hilo y aguja o máquina de coser

DIY Upcycling Cushion by "I am a Mess"

1. Quité el dobladillo de la parte superior, para tener más tela y como el hilo salió de una sola vez me quedé con él, por eso no me hizo falta el bramante.

2. Hacer un cojín para el relleno. No tengo fotos (me pilló la noche). Pero sólo hay que cerrar la tela en forma de cojín del tamaño aproximado del de saco y dejar un lado abierto para darle la vuelta y rellenarlo.

3. Rellenar y cerrar. No es ingeniería espacial. Va dentro del «verdadero» y no se ve, así que aunque sea un poco churro ¡no importa!

4. Cortar y cerrar el saco en el tamaño que quieras, dejando un espacio sin coser para meterle el cojín de relleno.

5. Meter el cojín de relleno.

6. Terminar de cerrar ¡Sin olvidarnos de coser la cuerda en su sitio!

* Cortar la cuerda es un suplicio. Lo mejor es que les digas en la tienda que te hagan el favor de dejártela a la medida que quieras… Yo no lo hice y me fue bien con una sierra de metal.

* Cuando cierres el saco, hazlo con un dobladillo para que no se deshaga la trama.

Y ya sólo nos queda sentarnos a relajarnos ¡por el trabajo bien hecho!